Fresh Fest

Crónica de un fin de semana…

Madrid, sábado 11 de julio, Fresh Fest en el Estadio Vicente Calderón… 30 grados a la sombra (era de noche, claro) y subiendo…

A pesar del calor que nos azotaba la cara y del trajín de la semana nos pusimos nuestras mejores galas y acudimos a la primera cita de dos que teníamos…ambas imperdonables, llevábamos meses esperándolas…Marc Anthony y Daddy Yankee actuaban en Madrid y ahí íbamos a estar en primera fila, cantando a pleno pulmón y quemando zapatilla!!

El sábado acudimos al encuentro de la primera cita. Nada más llegar se respiraba algo que no era el calor del asfalto…lo que se respiraba eran las ganas de pasárselo en grande!!! Al encuentro acudió gente de todos los lados y de todas las nacionalidades y como se decía allí…ambientasssooooo!!!

Conforme se iba acercando la hora nervios, diversión y risas…hasta que llegó el gran momento…de repente, un silencio absoluto que dio paso a un rugido atronador ¡¡Marc Anthony ya estaba en el escenario!!

Una vez salió, ya no pudimos dejar de bailar y cantar durante la hora y media que duró el concierto y entre canción y baile, tocaba refrescarse con un buen combinado de nuestro Elixir de Cuba…más no se podía pedir

Finalizado el concierto nos fuimos a descansar (aunque la exaltación no nos permitiera mucho) pero había que coger fuerzas porque la siguiente cita también iba a ser tremenda…

Madrid, domingo 12 de de julio, Fresh Fest en el Estadio Vicente Calderón… seguíamos con los 30 grados…el tiempo no nos daba tregua…

Después de que el sábado se dejara el listón bien alto y ya habiendo recargado un poco las pilas, nos fuimos a nuestra segunda cita, esta vez con Daddy Yankee!!

Creíamos que la gente, al igual que nosotros, estarían un poco más flojos después de la fiesta del día anterior, pero una vez subió al escenario se nos olvidó el cansancio y el calor…¡¡eso sí que fue una carga de batería completa!!

Tremendo espectáculo y qué marcha tenía el de Puerto Rico!!! Increíble…al igual que el día anterior, no pudimos dejar de saltar y cantar hasta quedar afónicos.

El resumen de la crónica, como os podéis imaginar, se reduce a una sola palabra: ¡¡Insuperable!!